miércoles, 2 de junio de 2010

¡Oh pueblo de Israel!

¡Oh pueblo de Israel!
Ojo por ojo, diente por diente.
¿Devolvéis también verdad por verdad,
ayuda por ayuda,
vida por vida?

Porque os veo enloquecidos,
con la fiebre del poder
vaciando cuencas de inocentes,
rompiendo bocas que piden justicia.

La pureza de las armas
no puede detener el odio,
se sirven a sí mismas,
convierten a la víctima en verdugo.
Las armas no son leales.
¿Que pureza tuvieron
las que os diezmaron?.

¡Que terrible sería la justicia del mundo
si se os juzga con vuestra propia ley!

Todos los seres humanos son seres humanos,
no solo los judíos,
no solo los árabes.
¿Conocéis esa simple verdad
o nunca estuvo en vuestros corazones?

Porque con esa verdad
el mundo os rescató del holocausto,
se trizaron las fronteras
para dar cobijo a vuestras ilusiones.

¡Oh pueblo de Israel!
Todos los seres humanos son seres humanos.

19 comentarios:

Isabel Martínez dijo...

Un triste lamento, que comparto, para un aterrador suceso.
Recuerdo aquella canción: "La vida no vale nada...".
Un abrazo en esta desdicha que nos sacude, en esta injusticia que nos levanta e iza tu palabra.

GINEBRA dijo...

Es increíble que la historia se repita, que un pueblo que sufrió un holocausto ahora sea verdugo de otro que lo sufre en sus manos.
Gaia, es un poema muy oportuno y un canto desgarrador a lo humano.
Me encantó. Besos

Camino a Gaia dijo...

Hola Isabel, como bien dices:
"La vida no vale nada
si no es para perecer
porque otros puedan tener
lo que uno disfruta y ama"
Un fuerte abrazo

Anacanta dijo...

GINEBRA, hemos de poner atención a nuestros actos para no vernos ocupando el lugar de aquello que detestamos y condenamos. El ser humano tiene una inmensa capacidad para soportar el sufrimiento en carne ajena.
Es desesperanzador ver a los descendientes de aquellos que fueron rescatados del holocausto, regentando este nuevo campo de concentración que es Gaza.

Felipe dijo...

"
Porque con esa verdad
el mundo os rescató del holocausto,
se trizaron las fronteras
para dar cobijo a vuestras ilusiones.



los sables que desvelan memoria
en las cuencas alemanas
se estremecen,se agitan
en la oscuridad del fuego graneado en Gaza

Hombres sin hombres
en las anchuras esquilmadas
de la indignidad

Eastriver dijo...

Enloquecidos, tú lo dijiste.

Merche Pallarés dijo...

Gracias por tu visita a mi blog. Precioso tu poema y muy certero. Me alegro de haber venido y leido el final. Besotes, M.

Camino a Gaia dijo...

Hola Felipe, es la indignidad la que crece y nos conmueve. ¿Cuanta necesidad hay de creer estas mentiras descabelladas, para no acepar una verdad insoportable?

Camino a Gaia dijo...

Ramón, volvemos a la demencia, a los ciclos de destrucción y de vergüenza.

Daniel dijo...

¿Por qué todo el mundo quiere tener su propia verdad? Estamos tan mal que no nos damos cuenta que el miedo al -te mato por las dudas- nos gobierna y matamos a hasta los que no nos mataron aún. Somos tan pobres que nuestras miserias nos alimentan.

Saludos.

Angeles dijo...

Antes que nada gracias por tu vista hoy justamente busqué un texto que estaba escrito en la calle frente a la faculta de filosofía de la que era mi ciudad no lo recordaba y lo encontré en internet, te lo dejo aunque pienso hacer un post con el:
Primero se llevaron a los negros,
pero a mi no me importó
porque yo no lo era.
Enseguida se llevaron a los judíos,
pero a mí no me importó,
porque yo tampoco lo era.

Después detuvieron a los curas,
pero como yo no soy religioso,
tampoco me importó.

Luego apresaron a unos comunistas,
pero como yo no soy comunista,
tampoco me importó.

Ahora me llevan a mí
pero ya es tarde.

Bertold Brecht

Te sigo...leyendo...
Besos:)

Anacanta dijo...

Daniel, tenemos miedo de las verdades de otros. Tenemos miedo de que otras verdades nos hagan pensar. Pero los poderosos tienen un miedo exacerbado a la verdad, porque puede destruir su poder.
Hay un escenario en que las bombas, las tropas de asalto, pueden proclamarse victoriosos. Pero en un convoy de ayuda humanitaria solo pueden proclamar su vergüenza. La mentira solo siembra la desconfianza ¿Quién puede confiar en un comunicado oficial de Israel?

Fackel dijo...

Me gusta ese tono bíblico de tu texto.

Camino dijo...

Angeles, es un texto estupendo pero la autoría no corresponde a Bertold Brecht, lo escribió un pastor protestante, Martin Niemöller y es mas bien una confesión.
Como pastor apoyó al principio la política anticomunista, antisemita y alemán nacionalista de Adolf Hitler.
Reaccionó al fin contra el nazismo en 1933 cuando Hitler, en desarrollo de la política totalitaria de homogenización, impuso sobre las iglesias protestantes el "párrafo ario" que excluiría de la iglesia a todo creyente con antepasados judíos.
Niemöller fundó entonces, junto con Dietrich Bonhoeffer, la Iglesia Confesante (Bekennende Kirche), que se opuso a la nazificación de las iglesias alemanas. Por su oposición al control estatal nazi sobre las iglesias, Niemöller fue arrestado y condenado a siete meses de cárcel por un tribunal especial. Como ya había cumplido la condena, al salir fue apresado por la Gestapo y permaneció retenido en los campos de concentración de Sachsenhausen y Dachau hasta 1945. Luego, se incorporó hasta el final de sus días al movimiento pacifista.

Es mas que un poema.

Anacanta dijo...

Fackel, el pueblo judío debería ser el adalid de los derechos humanos en el mundo, sin embargo el comportamiento del actual gobierno israelí, empieza a parecerse demasiado al de los nazis.
Creo sin embargo que es importantísimo evitar generalizaciones. Todos condenamos el nazismo y los desastres que trajo consigo, pero el pueblo alemán no ha sido condenado como tal. Creo que los hechos recientes que hemos conocido deben condenarse sin titubeos, ni medias tintas, pero no podemos hacer cómplice a ninguno de los muchísimos judíos que no están de acuerdo con estas actuaciones y que las condenan al igual que nosotros.

Caminante dijo...

A colación del suceso del ataque a la flotilla humanitaria envié un correo de protesta a buen número de gente, entre ellos a direcciones de algunos blogs de que disponía. Uno me contestó airado por divulgar "mis ideologías" -casi- de forma obscena, intrusivamente.
De inmediato él mismo publicó un texto de título similar al tuyo ¡Oh, Israel! sólo que en su caso era laudatorio a dicho país por sufrir tantas "agresiones" externas e incomprensión mundial.
Así, más o menos, se refería su autor; entre las muchas contestaciones que tuvo figuraba una de un caballero estupendo y documentado, para más inri judío -creo- que argumentaba la actuación de los sionistas, que fueron y son, los detentadores del poder judío. Entre lo que escribió figuraba su actuación como aliados de Hitler en un primer momento, amantes como eran ellos también del estado nacionalista.

Y me despido que me estoy alargando. Besitos y buen día: PAQUITA

AÑADO: tras esto el autor inical rectificó su postura, reconociendo lo escaso de su información al confeccionar dicho texto.

Anacanta dijo...

Caminante, todo son ideologías, el consumismo, el entreguismo ideológico a favor del mas poderoso, dejar las ideas en manos de expertos, la falta de crítica, la denuncia y el silencio.
El engaño y el autoengaño creo que mas que un sistema de ideas son una patología.
En el caso de Israel habría que distinguir entre judíos y sionístas. Poca gente sabe que los sionistas fueron en un principio aliados de Hitler.
Son una minoría de judíos en Israel los que están en contra de la actuación de su gobierno, pero al menos sirven como ejemplo diferenciador.
Un abrazo

RAB dijo...

Sigo viendo este conflicto como nuestro espejo: Isaac e Ismael son una alegoría del género humano. ¿Cuántas Palestinas e Israel hay en el mundo, y cuántos deberán morir para que se aprenda la lección? Lo triste es que haya gente tomando partido a diestra y siniestra y justificando, inclusive, estas acciones. Lo triste es que si abres la boca a la primera te tachan de antisemita. El fascismo, como siempre, se mete por los vericuetos de la dualidad. Pero si alzas la voz en señal de paz dirán que eres una newage de m*** o una ingenua: se trata de apoyar a algún bando. Y de seguir afirmando nuestra supremacía sobre la tierra a costa de carne y sangre.
:(

RAB dijo...

Con respecto a lo que dices, Anacanta, tu distingo entre sionismo y judaismo es exacto, creo. Parece ser que la Bayer gestionó la campaña hitleriana en su momento.

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