domingo, 20 de enero de 2019

La falacia del hombre de paja y los ataques al feminismo

Declaración Universal de los Derechos Humanos. Artículo 2: Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

 Este blog nació llenar un silencio, el silencio que quedó tras la violación y el asesinato de Ana Lirola. Ese silencio colectivo y cómplice donde cualquier voz se siente huérfana. Han sido, sobre todo, poemas. Lirismo entregado al cerdo de la complicidad indolente.
Pero este artículo no se andará con metáforas. Con racionalismo sin concesiones intentará llamar a las cosas por su nombre.

  Según lo define la Real Academia de la Lengua Española, feminismo es:
1. m. Principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre.
2. m. Movimiento que lucha por la realización efectiva en todos los órdenes del feminismo.

 La historia del feminismo es larga, pero desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos la reivindicación de la igualdad de derechos sin distinción de sexos está recogida en su artículo 2. Sin embargo, de las palabras a los hechos hay un largo camino hacia su realización plena y universal.

Tal y como recoge la Wikipedia, la falacia del hombre de paja o del espantapájaros es un razonamiento engañoso que consiste en caricaturizar los argumentos o la posición del oponente, tergiversando, exagerando o cambiando el significado de sus palabras para facilitar un ataque lingüístico o dialéctico. El nombre viene de los hombres de paja que se usan para entrenar en el combate y que son fáciles de abatir. Del mismo modo, el argumentador no refuta los argumentos contrarios, sino una imitación falsa y vulnerable de los mismos (el «hombre de paja») a fin de dar la ilusión de vencerlos con facilidad.

Atacar al feminismo es hacerlo contra uno de los principales Derechos Humanos y que afecta a la mitad de la población mundial, pero  se enmascara introduciendo confusión en las definiciones y convirtiendo el necesario debate sobre la concreción del principio de no discriminación, en una guerra de sexos y de creencias.

No movemos en un contexto de colapso social en el que los chivos expiatorios son siempre las personas mas vulnerables. Esto no solo es injusto, sino también suicida, pues desvía nuestra atención de las causas mas profundas y sistémicas, como el declive de recursos, cambio climático y su consecuente impacto sobre la economía global y el deterioro de la vida.

Podemos concluir por tanto, que el feminismo es una cuestión de principios, de derechos humanos. Existen por tanto mujeres y hombres feministas como también hombres y mujeres machistas. Existen religiones, ideologías y tradiciones que rechazan o no suscriben la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que exigen respeto para su ideología o credo pero niegan ese derecho a las demás.

13 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo. El mundo afronta tremendos problemas de toda índole, pero, en mi opinión, posiblemente sea este, el del machismo, el más grave y urgente.

    Salud

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    1. Es que el feminismo nos devuelve a la lucha por la igualdad para el género humano, algo que los hombres hemos quedado muy lejos de conseguir.

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  2. El feminismo es un cáncer social. Algunos ejemplo de hombre de paja muy utilizados por esta ideología sectaria: machismo, patriarcado, genero...

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  3. Normalmente no se ataca al feminismo como tal (igualdad hombres y mujeres) sino ciertas medidas que el feminismo quiere implementar y no son nada igualitarias.
    No todo el mundo está de acuerdo en implementar medidas asimétricas.

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    1. Cuando la asimetría está establecida, la única forma de llevar al equilibrio la balanza de la justicia es implementar medidas asimétricas. Toda la justicia se basa en eso. No esperamos que se de el mismo trato al ladrón que al que ha sido desposeído, al criminal que a la víctima, al maltratador que a la mujer maltratada...
      Por supuesto que estas medidas deben ser discutidas, hacer seguimiento de ellas para que sean eficaces y no generen a su vez otras simetrías indeseables. Si la igualdad de derechos fuera real, no serían necesarias medidas especiales.

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  4. Cierto, todo sucede porque las leyes, la constitución, parecen ser un adorno que queda muy bien para decir que hay democracia y respeto por los derechos humanos.
    El machismo existe, incluso, en muchas mujeres por educación patriarcal.
    El feminismo busca la igualdad, no sé por qué hay tanto miedo.
    Y sí, estoy de acuerdo contigo, el silencio da más frío.

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  5. Creo que hay tanto miedo porque el feminismo, al plantear la igualdad de derechos entre géneros también plantea la igualdad entre seres humanos. Supongo que es esto lo que inquieta a muchos. ¿Quieren las mujeres ricas que las mujeres pobres tengan los mismos derechos que ellas? ¿Quieren, en general, las mujeres occidentales que las mujeres de la India o Arabia Saudita tengan sus mismos derechos? El feminismo no ha creado esas asimetrías pero las está poniendo en evidencia. ¿Nos importa a nosotros que las armas que fabricamos se usen para el genocidio en Yemen? No parece que estemos haciendo nada al respecto.
    El feminismo no genera las asimetrías de poder y de derechos pero nos obliga al debate sobre la igualdad. Y eso nos da miedo. Nos hemos contentado con el discurso, según el cual tenemos lo que tenemos por lo mucho que hemos luchado por nuestros derechos y no porque estemos esquilmando los recursos de otros y otras. Tenemos miedo de confesarnos que hemos abusado de nuestro poder.

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  6. Me uno a tus palabras. Un espacio muy nutritivo.

    El feminismo es derechos humanos.
    Abrazos

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    1. Las palabras también pueden corromperse y cambiar de significado, como todo, depende del uso que hagamos de ellas.

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  7. Y más herramientas se usan que el hombre de paja, hay todo un arsenal desplegado. Los típicos titulares de "mujer ataca/mata a su pareja por celos", acompañado del comentario "pero seguro que los medios no tienen cojones a sacar esto" (ya las palabras escogidas en el comentario son algo a pararse a considerar). O los esfuerzos por generalizar cualquier error o salida de tono (sobre cualquier tema de hecho, no necesariamente el que nos atañe) de cualquiera que se declare feminista a todas las personas que se declaren feministas.

    Y parece funcionar.

    Estoy de acuerdo en lo que comentas sobre que el feminismo es una de las tantas guerras contra la desigualdad, y que quizá la reticencia de algunos sectores a aceptar argumentos obvios no se debe al feminismo en sí, sino a lo que implica comenzar a aceptar argumentos obvios de desigualdad. Ese concepto es trasversal, hay muchas luchas de muy distintas clases. Y si lo que pretendes es conservar tus privilegios quizá convenga no levantar demasiado ninguna alfombra.

    Un saludo

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    1. Las estrategias clásicas y las de neuromarketing funcionan sobre todo si buscas terreno abonado. Lo que básicamente está haciendo la ultraderecha es tomar las estadísticas de psicópatas, de tipos frustrados emocionalmente, de hombres separados mas los de maltratadores de toda de toda la vida. Si a eso sumamos la frustración y la degradación social provocada por la crisis económica, consiguen canalizar toda esa mezcla de ira y cobardía contra quien presenta signos de indefensión.

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