Nada impide al poeta ser explícito
mientras no lo sea demasiado tiempo.
Puede incluso
permanecer en su postura
si en la semántica encontramos
mas poesía que en la metáfora.
El lenguaje no es solo humo.
En el lenguaje somos.
Ni la mentira puede negarlo.
Somos, transidos por el lenguaje,
atravesados y sacudidos por una cuerda cósmica
cuyo modo de vibración se nos escapa
-tan imbricados estamos en él-
La resonancia no es esclavitud,
es entendimiento,
el descubrimiento de nuestra existencia
desplegada por todo el universo
por eso el ritmo deviene significancia.
Somos la anciana que amamanta
a su nieta con los pechos
de su propia hija.
La vida está tejida
con ese tipo de hilos.
Nadie es vida sin conexión,
sin conexión es solo olvido.
Qué somos
sino mil millones de células,
de seres vivos primordiales,
que convergen en un unísono
que puede nombrarse yo.