sábado, 12 de junio de 2010

Velero del espejo

Hay cosas que no entendemos
por falta de conocimiento,
hay cosas que no entendemos
por falta de honradez.

domingo, 6 de junio de 2010

miércoles, 2 de junio de 2010

¡Oh pueblo de Israel!

¡Oh pueblo de Israel!
Ojo por ojo, diente por diente.
¿Devolvéis también verdad por verdad,
ayuda por ayuda,
vida por vida?

Porque os veo enloquecidos,
con la fiebre del poder
vaciando cuencas de inocentes,
rompiendo bocas que piden justicia.

La pureza de las armas
no puede detener el odio,
se sirven a sí mismas,
convierten a la víctima en verdugo.
Las armas no son leales.
¿Que pureza tuvieron
las que os diezmaron?.

¡Que terrible sería la justicia del mundo
si se os juzga con vuestra propia ley!

Todos los seres humanos son seres humanos,
no solo los judíos,
no solo los árabes.
¿Conocéis esa simple verdad
o nunca estuvo en vuestros corazones?

Porque con esa verdad
el mundo os rescató del holocausto,
se trizaron las fronteras
para dar cobijo a vuestras ilusiones.

¡Oh pueblo de Israel!
Todos los seres humanos son seres humanos.

viernes, 14 de mayo de 2010

Silencio

Dos cosas son necesarias para que el mal triunfe:
el propio mal... y llamemos silencio a todo lo demás.


Corderos de su latido
balan extraviados en la noche

Fauces de silencio.

Acecha el sigilo
a un pergamino de ofrendas.

Fauces de silencio.

Jauría de sombras persigue
a su luciérnaga de besos
crecidos gusanos envuelven
la pulpa de sus senos.

Hozan en sus manos buscando
mermelada de su caricia.

Apuran con fruición
el eco de su grito.

Fauces de silencio.

No es la destrucción
duele mas el ultraje.

¿Dónde escondo a Gaia
hasta que todo pase?

Fauces de silencio.

¡Dónde escondo la sangre!
que no la vean los poetas
que no deserten ahora
con sus estúpidas liras.

Duele tu muerte.
Duele la herida, el óxido clavado,
el desgarro y en el aire
duele sobre todas las cosas

el silencio.

viernes, 9 de abril de 2010

Anacanta



La poesía es un arma cargada de futuro. Para eso nació este blog. Merece la pena comprobar la verdad de unas palabras tan hermosas. Es posible que resulten no ser ciertas, que al final la poesía sea estiércol inútil y el tiempo nos empuje a repetir el dolor de un pasado que no supimos honrar. Para eso nació este blog, para la memoria. Porque puede que la poesía en sí misma, no resulte suficiente para evitar que triunfen las mismas mentiras o para afrontar una justicia donde la impunidad es mayor, cuanto mayores son los crímenes. Porque hoy siguen condenados al olvido, aquellos que buscaron la libertad y la dignidad de las que hoy podamos disfrutar, y que estamos abocados a perder si no reconocemos y honramos su origen.
Por eso hoy, he elegido la prosa, para evitar las metáforas que pudieran resultar cobardes y los eufemismos que colman la vergüenza.

No sé que pensaría Ana Lirola de todo esto. A veces hablo con ella en alguno de mis desvaríos, buscando quizás una locura que nunca llega, o que se me escapa en la escasa inspiración para un poema. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
He de reconocer sin embargo, que no todo es vergüenza en la justicia, de vez en cuando uno conoce personas valientes y ejemplares. Darío Fernandez se hizo cargo de la acusación particular del Caso Almería. No todos los abogados están dispuestos a comprometer su seguridad y la de los suyos, para ejercer en la defensa de víctimas de los desmanes de la Guardia Civil. Tuvo que ocultarse en una cueva durante un tiempo. Cuando la familia de Ana Lirola recurrió a él, ante la inoperancia de la guardia Guardia Civil y la desidia de los juzgados, ya se habían destruido buena parte de las pruebas. De nada sirvieron sus denuncias sobre la ocultación de pruebas y la exculpación de sospechosos por parte de la Guardia Civil. La impunidad se enseñoreó en todo su esplendor.
Hoy, al cabo de los años, los jueces que buscan la verdad, los que se atreven a dignificar la justicia, son juzgados por intentar investigar los crímenes del fascismo. Hoy se persigue a Baltasar Garzón, al único juez que ha intentado dar respuesta a víctimas de desaparición forzada y sus familias.
Ana Lirola fue violada y asesinada, no sé si antes o después de la dictadura. Lamento decir que para mí, los límites siempre me han parecido difusos. Llegar al gobierno democráticamente, es algo muy diferente a detentar el poder. Fue algo que experimentó el pueblo español en la Segunda República. Es algo que las democracias nunca deberían apartar de su memoria.

viernes, 2 de abril de 2010

Velero en los peces

Los mensajes publicados en un prisma,
una geometría sobre metamorfosis
de dimensiones inherentes al frío
o a la rabia. Tomar el pulso a la luna
y a través de una herida diagonal
sentir como laten las estrellas
y así entender la muerte y los ganglios.
Eso es viajar en el ritmo, aterirse
con la infancia diminuta de una hormiga,
no buscar semántica alguna en los peces
que danzan al unísono, solo temblar
al son de la coherencia que ha llegado
a quemar incertidumbre fugazmente.

martes, 23 de marzo de 2010

Velero de la luciérnaga

Apenas la oí. Fue como un gozne
de lo oscuro plegándose dócil.
Entreviendo olas de susurros,
adivinando su pisada temerosa
en la íntima noche descalza,
me vi acunando allí su leve luz
como a una luciérnaga herida
rezagada entre mis manos.

Nada pregunté, nada me dijo.
La vi crecer en la brisa dormida de mi aliento,
maltrecha como estaba, vi de nuevo la pujanza
de un velero animado por el blanco
resurgir de la vida en las gaviotas.

Confortados colibríes de canela,
tristezas de fado emigrando de la estancia.
Escenario de albatros,
arenas y rompientes
fueron allí mis propias manos.
Abrazado como estaba a mi desdicha,
conmovido sin saber como ayudarla,
estalló la habitación en barcos,
desmedidas extensiones
se llevaban la desgracia.
Y allí vi, florecer entre la luz,
la sonrisa con que siempre me alegraba.

martes, 16 de marzo de 2010

Velero del musgo y la piedra


Como si no te hicieras azul
en la leve letanía del frío.
Apenas duermo, como una sombra
de voz en el susurro
me nace el musgo en esta ruina.

He cogido a la intemperie
el mismo apego que a las piedras.
Noto las raíces, vivo sin techo,
la lluvia ha estado aquí
y han menguado las escarchas.

No es un homenaje, es solo estiércol,
hojas descompuestas en la niebla
y vivencias de humus residente,
guarida noble de estas venas
que hunden su sangre doblegada
esperando los favores de la tierra.

sábado, 13 de marzo de 2010

Homenaje a Delibes

Si las palabras permanecen,
si el ejercicio de su cadencia
sigue aligerando el peso
de la estridencia del mundo.

Si los destellos en lo oscuro
de un faro leal a su bujía
permanecen nobles y fieles
al auxilio en la tormenta.

Qué ha muerto pues,
sino la certeza de la muerte,
cuando el futuro sigue
con su acento y con su voz.

lunes, 8 de marzo de 2010

Velero del reproche infame.

Ella no debió salir sola.

No debió confiar en la fuerza
de su derecho a andar sin miedo.

No debió creer en las palabras
lejos del acento de su casa.

Ella no debió sonreír en la noche.
Mucho menos, libre ni dichosa.

No debieron sus pies
invocar el ángel de la cadencia,
ni alimentar los vencejos de la danza.

Ella no debió provocar colibríes ni mirlos,
levantar a su paso bandadas de aroma
o dar a sus manos trabajos de mariposa.

Ella no debió dilatar la pupila del asedio
ni exponer su ruiseñor a la emboscada.

Ella no debió confiar en hombre alguno.

Ella no debió morir por eso.

En recuerdo de Ana Lirola.
En homenaje a todas las mujeres del mundo.

domingo, 28 de febrero de 2010

Velero del almendro

Inmerso en el paisaje
libando los pigmentos,
allí la vendimia.
El vuelo raso de mis dedos
navegando las mieses,
surcando ebrios las espigas.
Las redes llenas
de luz y de hipocampos.
Aquí me tienes.
El viaje exausto
la partida infinita.
Almendro peregrino a la abeja de tus ojos.

Ahora el tiempo abarrotado,
libre ya de su mazmorra,
pletórico de insectos
volando en el estío
sacia su sed de venganza
en la nube carmín de tu sonrisa.
Me atraviesa el canto
loco y residente
de alegría placebo.
Almendro peregrino a la abeja de tus ojos.

Antiguas ruinas
vocablos del ocaso.
Cantábamos la pérdida
entonces sin saber
que éramos regalo
o sospechar siquiera
que disuelta
en tierra y sin Oriente
mutabas guía nueva.
Y yo perdido:
Almendro peregrino a la abeja de tus ojos.

jueves, 18 de febrero de 2010

Velero del encuentro

No se si tu voz es un pájaro
o la visita de un ángel perdido.

Arde mi corazón en el crisol de tu abrazo
mientras en tu piel juegan mis dedos como niños.

Esperaba esto como la primavera de los barcos,
náufrago de tu sombra vi los mástiles florecidos,

como azote de ansia, sentí que llegaban tus labios
yo los recibí con brotes tiernos de cariño.

Abandoné todos mis credos, ya cansado,
para gozar la herejía de mi delirio.

¡Arde corazón! como corcel alado
en busca de tu sol amigo,

debes conocer el amor, antes que caigan los párpados
en leve bandada de pétalos antiguos.

sábado, 13 de febrero de 2010

Velero del regreso

No puedes volver.
Lo dice el tiempo
la mas elemental sensatez
y este olvido
que apenas deja ya
un resquicio para tu acorde.

Derviche el sol el mundo gira
te busco en todos los crímenes
y allí me duelo.
Y tienes otros nombres
y ante ellos se arrodillan mis sollozos
me indigno de nuevo y allí me nace
la voz para tu palabra
la música para tu canto.

Sustancia equívoca
de esta realidad indigna
la memoria pugna
la verdad despliega
su avatar
en la inquietud oscura
de los secretos convenidos.

Si he de sacrificar mi cordura
para dar vida a la vida arrebatada
sea así y loco yo
levante la copa de tu presencia
y beba al fin
la dicha de tu regreso.

viernes, 12 de febrero de 2010

Incertidumbre


Extracto de asombro
cansado, cuando no se sabe
qué hacer con la noche,
ni con un beso ciego,
ni con el sufrimiento.

Retazos de recuerdo
como polillas clavadas
en la obsesión de una lampara,
exposición de vuelos erráticos
disecados en el sin sentido.

Espera la niña
de unos ojos perdidos,
conjunción de mar y de arena,
en este extenso insomnio
que vengan los peces guias
profundos del descanso.

No saber siquiera
para lo que sirve la rosa
de los vientos ni saber
donde vive la Estrella
Polar de todos los fríos y los nortes

...y vivir en la noche cortada por el viento.

martes, 9 de febrero de 2010

Siempre estamos a tiempo

No puedes volver.
Y el ángel estalla
contra el cristal de la ventana.
¿Qué ocurre cuando en el tiempo
se sigue una línea de hormigas?
Ocurre que nada puede volver.
Ni un inciso.

Solo la memoria.

Esa es la causa de la venganza
y el agradecimiento.
No se puede volver.
En el tiempo ni una brizna.
Ni tan siquiera
para rectificar.
Por eso
tan solo en el presente
y en el futuro
podemos cambiar el pasado.

viernes, 5 de febrero de 2010

El mástil

Por qué se apartan de mí
tal si debiera callar tu memoria
aquellos, a quienes de ti hablo.
Qué hiriente distancia se desprende
del sutil desasosiego,
embarazosa despedida
o mirada esquiva hacia el seguro silencio.

Por qué se apartan de mí
tras la infame indulgencia
con que tratan a los desquiciados,
o tramando el disimulo
por la manzana podrida
de un fastidio inquieto,
ruborizado
como una cobardía al descubierto.

No te alcanzó el auxilio
de mi tardío recuerdo,
no sirvió entonces mi clamor de ahora
ni fue tu defensa, ni bastó para serlo.

He roto el reloj de arena
pero no se ha mezclado el tiempo.

Me consuelo soñando un mar
donde sea la dignidad
el mástil de todos los veleros.

jueves, 4 de febrero de 2010

Velero de la mariposa marítima


Hendía la lluvia
la llanura azul de su fruta.
Árbol inclinado hacia las olas,
al saludo matinal
del horizonte recién iluminado.

No puedes volver.
El llanto acentúa sus crines lacerantes,
la quemazón del viento estéril
porque no ha encontrado nada en el bies de tu derrota.

El olvido en cambio alarga la distancia,
te busca en el lugar de dónde nacen
la fuente y el cáliz de tu altura.

Quién te iba a decir
que serías espejo de verdades o mariposa de anhelo.
Tú que nunca creíste en los milagros.

lunes, 1 de febrero de 2010

El ángel mutilado

Encontré la noche cambiada de lugar,
un ángel caído junto a la ventana
y las fiebres de la infancia
oxidando las sábanas guardadas.

Partiendo el candor del aire
cayeron semillas de pájaro
en la falda misma del regreso.
Oh! regadas antaño con besos de orilla.
¡Tentación de vuelo y su temblor de fado!

El tiempo es transparente, veloz con lo hermoso.
La noche, opaca y protectora como el olvido.

Cuando antes despertaba siempre era de día,
ahora tan solo encuentro
una luz encendida.

Otro ángel se rompió contra el cristal de la ventana.
Ni el aire sabe atravesarlo,
solo la luz, la luz lo sabe.

Al otro lado, pétalos de mariposa,
viejos pensamientos floreciendo,
un ala de la tarde
trasplantada sobre un libro guardado,
el ocaso extendiendo su miel por el cielo...

Ante tanto anhelo
la tristeza es necesaria.

¡Cuanto dolor junto a la ventana!
A veces sopla el tiempo, al pie del cristal
ángeles estrellados son barridos como hojas,
mientras otro ángel nacido sin alas,
permanece sereno y admirado:
en su alma una cúspide,
una silla de ruedas en sus manos.
Descubrió al fin el secreto del cristal y la luz...
Solo la luz puede entrar,
solo puede salir la mirada.

jueves, 28 de enero de 2010

Maestro y aprendiz

En medio del río
no parece haber otra cosa
mas que el fluir del agua.
Sin embargo
el árbol de la tarde
parece inamovible.
Está quieto
en medio del fluir,
quizá para enseñar
quizá para aprender.
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