domingo, 27 de diciembre de 2015

Velero del hogar derruido



Nada es para siempre,
pero algunas cosas tardan mas en derrumbarse.
Hay paredes sin embargo
que mueren de un disparo en la nuca.
No podemos siquiera confiar en la memoria.
Solo el futuro permanece.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Velero de la mecánica cuántica


El experimento fue concluyente.
El gato no está ni vivo ni muerto.

La libertad no existe
hasta que no la usas.

Porque no puedes tomar
todos los caminos
cuando eliges uno
pierdes los demás.

Quien vive en la encrucijada
no gasta sus pasos
pero tampoco anda.

Y ahí está la paradoja:
al elegir pierdes
la libertad que no existía,
al elegir encuentras
la libertad que tienes.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Velero para dar de comer a los lobos

Para la muerte y para la vida
el verso construye cunas y ataúdes
el poeta sin embargo
no se redime ni se agranda
solo espera que los lobos
se coman su rebaño de palabras.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Velero de la verdad apresada.




















Eres la vida
la que nunca cayó en el olvido
el ciprés que seduce en el aire
y acaba reclutando a los pájaros.

Eres la verdad
la que nunca se dijo
la que nunca se supo
la que busco en los diarios
en la sección de noticias
que nunca contaron.

Eres la vida
la flor en la muerte
la madera que canta
el arpa que arde
la alegría en las lágrimas
y el gozo que duele.

Sueño veleros
cuando se hunden
los barcos de hierro.

Ahora que callas
abrazo silencios.

sábado, 2 de agosto de 2014

Velero del ensueño



He dormido tanto
que pensé que había muerto.
Me despertó la alambrada en el cuello
apenas golpeó la primavera
la indolencia en las raíces.
Y ya no hubo parsimonia sino avidez
por descuartizar la roca.

He dormido tanto
que he despertado entre la asfixia
y los gritos de socorro del agua ahogada.
La muerte y el sueño no tienen memoria,
resucitar y despertar son cosas parecidas,
ahora que tomo el periódico y descubro
la oficina de patentes del engaño.

Pero no se puede volver de la muerte.
Nada puede redimirte si abandonas
y no dejas mas huella que una almohada vacía.

sábado, 8 de marzo de 2014

Los hombres que no aman a las mujeres.



Mujer, esclava del esclavo
feudo de su última tiranía.

Los hombres que te quieren
argumento de su mentira
silencio de su palabra
castigo de su culpa

no te quieren.

Los hombres que te quieren
vaca de su rebaño
premio de su violación
gestante de su miseria

no te quieren.

Los hombres que te quieren
muerta antes que libre
presa antes que digna
ignorante antes que sabia

no te quieren.

Los hombres que te quieren
juguete de su Dios
baratija de su mercado
dueños de tu decisión

no te quieren.

Los hombres que te quieren
sumisa antes que amada
objeto de su ley
ardid de su gobierno

no te quieren.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Flora y la lucha por el agua


Ella no sabe lo que ocurre
por qué resuena el tambor del polvo
por qué las grietas de la sed
amenazan los labios del futuro.

Ella no lo sabe, pero lo siente
con un conocimiento sin palabras
con un aliento sin voz, enmudece
una puesta de sol soñando el agua.


lunes, 30 de septiembre de 2013

Velero del vacío


Andamos llenos de otros
pero cuando nos faltamos
a nosotros mismos es el terror
y la muerte blanca del vacío.

Para mudar en misterio
hace falta trasfondo y liturgia.

No adores y contempla
lo que eres en medio de la nada.

No llores y contempla
lo que eres en medio de todo.

domingo, 19 de mayo de 2013

Velero de la pupila


Los ojos se hicieron para no verse a sí mismos
para no distinguir el universo profundo
de la soledad abisal del ego.

Los ojos se hicieron obligados a comprender
que solo en el ojo ajeno existimos
mas allá del cubil y su colmillo.

Después vinieron los espejos y los narcisos,
el saqueo de la Tierra y la vida estabulada
para el matadero del progreso.

De niño tenía un corazón de madera
para jugar como encina al amor
a la tierra entregada a sus criaturas.

Me asomé al ojo del sapo y el caballo
y en sus pupilas de sombra encontré
la identidad mas allá del el reflejo.

La pobreza no tenía nada que perder
por eso llamábamos riqueza
a la manta compartida.

El oro del sol, la plata del agua.
El mercado del aire y el pago en amor
traían su abundancia de vida.

No temáis otra miseria que el egoísmo,
temed la miseria de los ricos y sus leyes
y aquella que os arrastra a los silencios cómplices.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Velero en el bosque


Los guías del musgo lo saben,
los tambores pueden invocar la madera
y sorprendernos con raíces que aman
el agua de un verso o el cadáver
de un poeta disuelto en su asombro.
Los senderos pertenecen al bosque
y los caminos que se adentran en él
pueden ser fotografías o cantos.
Si aman al bosque han de ser venerados.
Fuimos engañados en tiempos remotos:
nadie fue expulsado del paraíso,
es la infamia que cuentan
aquellos que dejaron de amarlo.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Velero con pasión


Con pasión se ha de resolver
la revuelta contra la espina
la rebelión contra la daga.

Con pasión se ha de mirar
como en un espejo el dolor ajeno
como si mediara distancia al propio duelo.

Con pasión se ha de vindicar
no beber del cáliz la misericordia
cuando solo la justicia puede saciar
la sed que intenta engañar la hipocresía.

martes, 18 de octubre de 2011

martes, 5 de julio de 2011

Velero de los días


Se van de mí
los días que me quedan,
sutiles se despiden
no sin antes dejarme
sueños y mas sueños.

Veo alejarse mis días
arrastrados por el aire
persistente y voraz
pero sabio en dispersiones.

Serán semillas
que en otro tiempo
en otra tierra
darán respaldo
a nuevas raíces y nuevos tallos.

Cuando mi último día
abandone su asidero
podrán volver los sueños
a la tierra, para ser
el alimento de esas velas
que volaron no sé dónde.

Cuando mi último día
abandone su asidero,
volveré a ser la nada
que permite serlo todo.

martes, 29 de marzo de 2011

Ni abadía ni milagro


Ni abadía ni milagro
ahora recogido en el silencio
de la triste espera
por el alma que ya nunca
a florecernos vendrá.

Y sin embargo indiferente
llegó la primavera.

martes, 8 de marzo de 2011

Velero desarbolado

Antes he de respirar
esa levedad, ese incienso de fisuras,
por donde entran
aguas oxidadas
por la intemperie del tiempo.
Y otros torrentes viscerales
a pasear el líquido
arpegio de las sombras.

Acantilado de ti
¿por qué llego tarde?
No puedo retirar el peso.
He llegado
con el tiempo desbordando
el timón soldado a la galerna.
Las gaviotas que me cruzan
no tienen rosa de los vientos.
Acantilado de ti.
Derviche derogado.
Mi timón soldado a la galerna.

sábado, 12 de febrero de 2011

Velero de la presencia

Mientras yo levante la copa
de sus ojos a escanciar la mañana
y rebeldes los reflejos
canten la danza iridiscente,

mientras llueva en la noche
otorgando cercanía sin mención
y no se duerma el mar
hasta que ella acune sus albatros,

mientras aún me contenga
esta cárcel donde vivo libre
y en los jardines del agua
gire la sed sus huracanes,

mientras viva yo
ella no muera
ni descansen
las rosas en el mundo.

lunes, 7 de febrero de 2011

Velero de los pesares

¿Cómo podrían mirar el cielo los que no tienen pesares?
Los que no tienen pesares, no conocen el dolor en otros.
Los que no tienen pesares, no se angustian con otros infortunios.
Los que no tienen pesares, miran el cielo,
incapaces de volar con otras alas.

viernes, 28 de enero de 2011

Velero de los avellanos


Soy ahora
antepasado de lo que dijiste.
La pluma blanca de un almendro
al conocer la sangre.
Taxidermia en la grupa de las ventiscas.
Abocado a conocer el dolor
de tu herida en lo cotidiano.

Yo que me dejé la piel
en tu boca,
la que ahora levanta
el aliento de los avellanos.

domingo, 31 de octubre de 2010

Nosotros

Vivimos la vida en nombre propio.
Pronunciamos muchas veces la palabra "yo".
Pero es mentira. Somos nosotros.
Hay gente que nunca lo descubre.
Pero a veces ocurre la tragedia.
Lo que somos no sigue el curso previsto y cotidiano.
Y se parte.

Descubrimos un día, que éramos nosotros.
Sin vuelta atrás.
Y la palabra "yo" ya no existe. Se ha roto.
Estamos perdidos. Desorientados.
No somos. No estamos.
¿Acaso se puede ser a medias?
¡Con todo lo que falta!

El tiempo no es un curandero.
El olvido es un refugio indigno.
Hasta que un día comprendemos el valor de la memoria.
Que la vida es memoria.
Y el dolor escribe.
Aprieta su bisturí contra el alma.
Y nos deja marcados. Para siempre.
Pero es la forma de seguir siendo nosotros.
Sin fisuras. Con todo lo que hemos perdido.

Es cierto. Los recuerdos duelen. Siempre.
Sin embargo, un día el dolor deja de importarnos.
Es el precio a pagar por el rescate.
Para seguir siendo nosotros. Siempre.
Y con ese legado, volvemos a la vida.
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